
ROBERTO
Si hay algo que saben hacer bien los gatos es dormir. Son capaces de quedarse profundamente dormidos aunque hayan ruidos o luces alrededor. En esta fotografía, aunque la luz le alcanzaba la cara y mis ruidos podrían molestarle, ni se inmutaba. Fue un perfecto modelo para fotografiar, incluso moviendole las patas, los brazos y la cola sólo me miraba un segundo y se volvía a dormir.





